Clases de eficiencia energética

Eficiencia energética de los electrodomésticos de cocina: Lo que debe tener en cuenta si quiere elegir electrodomésticos de bajo consumo para su cocina.

Información general de las clases de eficiencia energética.

En un momento en el que la protección del medio ambiente es un tema prioritario y en el que además los consumidores prestan especial atención al ahorro, hay un aspecto de los electrodomésticos al que queremos prestarle especial atención: La eficiencia energética. Casi todos los fabricantes de electrodomésticos de cocina tienen sus propios nombres para denominar las funciones específicas de sus aparatos. Estos suenan bien y funcionan a nivel publicitario, pero, es difícil como cliente, poder hacerse una idea clara, a simple vista, de lo que significan las diferentes denominaciones y la comparación entre aparatos de diferentes marcas.

La normativa europea obliga a los fabricantes y distribuidores de electrodomésticos a utilizar la etiqueta energética en cada electrodoméstico puesto a la venta en el mercado europeo. Esta etiqueta informa de los valores de consumo de energía y agua del aparato (eficiencia), así como de las prestaciones del mismo (capacidad, nivel de ruido, eficiencia de secado...) y permite conocer y comparar de forma rápida la eficiencia energética de electrodomésticos de distintas marcas. Desde enero de 2015 la etiqueta energética es también obligatoria para el comercio online. Los electrodomésticos de la cocina que están obligados a llevarla son: el horno eléctrico y de gas, el lavavajillas, los frigoríficos y congeladores, las lavadoras y las secadoras, las lámparas, las bombillas y los equipos de extracción de humos. Con ello la UE trata de proteger el medio ambiente y a la vez ayudar a los ciudadanos a ahorrar en energía, fomentando un consumo inteligente.

Al tratarse de información para el consumidor, la etiqueta energética debe colocarse en un lugar bien visible, casi siempre en la superficie del aparato. Además de los datos sobre el consumo de energía, en cada tipo de electrodoméstico se deben identificar también otras características de uso, como la potencia del secado, el nivel de ruido, el consumo de agua y la capacidad.

La etiqueta energética establece 7 niveles de eficiencia desde la clase A+++ (los más eficientes) hasta la D (los menos eficientes) a través de los que podemos comparar electrodomésticos de similares características y prestaciones. Las únicas excepciones son las secadoras de ropa y las campanas extractoras. En estos casos la escala va de la A (los más eficientes) a la G (los de mayor consumo). En el caso de los frigoríficos, congeladores, lavavajillas y lavadoras existe desde 2011, y en el caso de los hornos de gas y eléctricos desde enero del 2015 la categoría A+++ como la más eficiente. Además los nuevos frigoríficos, congeladores (excepto los refrigeradores de vino), los lavavajillas y las lavadoras que salgan al mercado están obligadas a cumplir los parámetros mínimos de la clase A+

Eficiencia energética de frigoríficos y congeladores

No debemos dejarnos llevar por la primera impresión, ya que aun cuando en un primer momento un frigorífico de clase A parece que tiene un consumo de energía bajo si lo comparamos con los nuevos aparatos, de igual tamaño y con las mismas prestaciones, vemos que los frigoríficos de Clase A+++ consumen hasta un 70% menos de energía que los viejos aparatos de Clase A.

La eficiencia energética de frigoríficos y congeladores se calcula teniendo en cuenta la relación entre el volumen de los distintos compartimentos y el consumo de electricidad. Por ello no es de extrañar que aparatos de mayor tamaño que tienen un consumo energético mayor que otros más pequeños, estén etiquetados como más eficientes.

Le recomendamos que se siente tranquilamente a calcular el gasto energético anual de su frigorífico, y lo compare con el gasto energético de uno nuevo de clase A+++, si el que tiene ahora es un modelo antiguo se sorprenderá del ahorro que le puede suponer la adquisición de un nuevo aparato. Verá como amortiza la inversión en muy poco tiempo.

Además con la elección del modelo adecuado puede ahorrar todavía mucho más. El frigorífico o congelador no debe ser demasiado grande ya que un frigorífico vacío consume más que uno lleno. Los alimentos que se han enfriado actúan como transmisores del frío dentro del frigorífico ayudando a ahorrar energía.

En los frigoríficos y congeladores, además del consumo energético en kWh por año se indica el volumen neto del frigorífico, el volumen neto del congelador y el nivel de ruido en decibelios.

Eficiencia energética del lavavajillas

El etiquetado en términos de ahorro y eficiencia energética es obligatorio también para otro electrodoméstico de cocina: el lavavajillas. En su etiqueta energética figuran la identificación de la clase de eficiencia energética de A+++ a D y otros valores que ha de tener en cuenta.

En la etiqueta deben aparecer otros valores como el nivel de secado, la capacidad, el consumo de agua y electricidad y el nivel de ruidos en decibelios. El nivel de secado se mide en una escala de A a la D. Estos valores nos indican el nivel de humedad restante de la vajilla una vez finalizado el programa de lavado. El consumo energético anual se indica en kWh y se refiere a 280 ciclos de lavados. El número de cubiertos nos indica la capacidad de carga del lavavajillas. La medida internacional del cubierto se refiere a: un plato sopero, uno grande, uno de postre, una taza y su plato, un vaso y cinco cubiertos.

El consumo de energía puede variar dependiendo del programa de lavado que se utilice. Le recomendamos que tenga en cuenta también el nivel de ruido del aparato. Si es demasiado alto y le gusta comer en la cocina, tener el lavavajillas encendido durante la cena podría estropear una bonita velada. El tamaño es también importante, no son iguales las necesidades de los hogares unifamiliares o de las familias numerosas. En la actualidad, la oferta en el mercado de modelos de lavavajillas es tan amplia que seguro que encuentra un modelo que se ajuste a sus necesidades.

Eficiencia energética de hornos

Uno de los protagonistas de la cocina es el horno. Aunque en este caso la comparación de los diferentes modelos es más complicada ya que, hasta enero del 2015, la etiqueta energética no era obligatoria, para estos aparatos. En el caso de las placas de cocción tampoco es obligatorio, aunque se puede decir de manera general que las placas de inducción consumen menos que el resto.

A la hora de comparar aparatos fabricados antes del 2015 tenga en cuenta que la escala ha variado, antes de enero de 2015 los parámetros eran de la A (mayor eficiencia) a la G (mayor consumo) estos han sido sustituído por las clases energéticas A+++ (mayor nivel de eficiencia) a la D (peor).

En los hornos eléctricos informará la etiqueta sobre el consumo de energía en kWh en el modo estándar y recirculación. Con el consumo de los hornos de gas aparece, además, en MJ (megajulios). La unidad física son similares a "kilojulios" información sobre el valor calorífico. Además en la etiqueta viene indicado el volumen utilizable de la cavidad expresado en litros. Entre 12 y 35 litros de un horno es considerado pequeño, entre 35 y 65L como de tamaño mediano, con aproximadamente 65L volumen tan grande. El tamaño del dispositivo se incluye en la clasificación de la clase de eficiencia energética.

Eficiencia energética de los grupos extractores

Desde enero de 2015 es obligatorio el etiquetado energético de las campanas y aparatos extractores de la cocina. En un inicio la escala va de la A a la G. Con el compromiso de que cada dos años se introducirá una clase superior A+, A++... hasta llegar al nivel A+++. Con esto se pretende animar a los consumidores a adquirir electrodomésticos de bajo consumo.

La etiqueta energética nos informa del consumo de energía anual en kWh, la capacidad de extracción (a escape libre), la potencia total de la lámpara, la eficiencia del filtrado de grasa y el nivel de ruido a la máxima potencia en dB (decibelios). La capacidad de extracción nos indica la cantidad de energía necesaria para transportar el aire al exterior. La eficiencia de filtrado de grasa indica la cantidad de grasa que es absorbida por el filtro. Las categorías van de la A a la G

El nivel de ruido es un dato muy importante que debe ser tenido en cuenta por el consumidor, ya que a máximo rendimiento una campana puede llegar a ser muy ruidosa. El nivel de ruido se mide en dB (decibelios)

Eficiencia energética de otros electrodomésticos

La etiqueta energética de la UE no sólo se utiliza en los electrodomésticos de cocina. Las lavadoras y secadoras también deben tener su etiqueta de clase de eficiencia energética.

Lavadoras y secadoras

Las lavadoras de clase A+++ garantizan un consumo de agua y energía realmente bajo. La clase D sin embargo indican un consumo realmente alto. Por ello a la hora de adquirir una lavadora le recomendamos que tenga también en cuenta los valores de la etiqueta energética, ya que un aparato de clase A+++ consume hasta un 30% menos que uno de clase A. En la etiqueta de eficiencia energética aparecen además del consumo de electricidad y agua, la capacidad del aparato en kg de ropa seca, el nivel de ruido durante el lavado y el centrifugado, así como el nivel de humedad restante en la ropa tras el centrifugado, clasificado de la A a la G, este valor es importante ya que una eficiencia de centrifugado mayor ayuda a ahorrar energía a la hora del secado en la secadora.

En el caso de las secadoras, la escala va de la A (menor consumo energético) a la G (mayor consumo). Además, en la etiqueta se indican: el consumo de energía en kWh, la capacidad máxima, el tipo de dispositivo (de evacuación o de condensación) y el nivel de ruido en decibelios.

Lámparas (luminarias) y bombillas

Desde 2013 es también obligatorio el etiquetado energético de las bombillas eléctricas. La escala va desde A++ hasta E

Que es lo que diferencia lamparas de luminarias ? Para evitar malentendidos les ofrecemos una pequeña explicación de los términos utilizados por los legisladores. En el caso de las bombillas se trata de un producto sustituible con el que se crea luz. También son conocidos como cuerpo luminoso. En el caso de las lámparas son los aparatos que se necesitan para que los cuerpos luminosos puedan dar luz. Lamparas las encontramos de diferentes formas y modelos y en la cocina , colocadas en el lugar correcto no sólo ayudan a iluminar de forma optima el lugar de trabajo sino también a hacen brillar la cocina de forma especial.

Como en el caso de otros aparatos electricos el consumidor tiene derecho a saber si la bombilla o la lámpara que está utilizando es de bajo consumo o por el contrarío un foco de derroche energético en el hogar. La etiqueta de eficiencia energética nos informa de la eficiencia, el fabricante y el modelo y el nivel de consumo en kWh/1000h. Los equipos de iluminación que están exentos de este etiquetado son las lámparas LED que o bien funcionan a pilas o que tienen una potencia inferior a 30 Lúmenes (lm). Un lumen es la unidad de medida del flujo luminoso, es decir la medida de la potencia luminosa emitida por la fuente. Cuanto más alto sea su valor más potente es la lampara. Otros dispositivos luminosos que están exentos del etiquetado son los flases o las lamparas de infrarrojos, y todos aquellos cuya finalidad última no es la iluminación.